Pintar una decoración escénica



  REALIZACIÓN DE BOCETOS
  Boceto, copiado de una ferma realizada por el escenógrafo Joan Salvador Collado

En el oficio, se acostumbra a trabajar mediante planos y bocetos, el profesional que se dedica a ello, los entiende y valora por lo que estos representan. El proyecto o boceto, es una de las piezas más importantes de una decoración escénica. No se puede llevar a cabo ninguna obra sin el correspondiente proyecto. La aprobación de un decorado depende mucho del plano que se presente, el cual, tiene la finalidad de hacer comprender al profano (cliente), la idea general, del trabajo que se va a realizar.

El paso previo para la realización de una decoración escénica, es el estudio general de la obra, recabar información y documentación sobre la época y lugar en que transcurre la acción, para poder realizar con estos datos, una serie de pequeños bocetos, que capten la idea general de lo que se pretende realizar.

Toda decoración comienza siempre, con un trabajo preliminar del tema (idea) realizado a lápiz y a mano alzada sin preocuparnos de la perspectiva, en el cual, se incluirán todos los datos que se consideren necesarios, a continuación (si el proyecto nos gusta), se ejecuta (a lápiz) el dibujo final, corrigiendo entonces, la perspectiva, líneas, medidas, escala, etc., del croquis que se haya realizado, utilizando los sistemas de corrección que se han mencionado anteriormente y para terminar, se efectuará un boceto a color de todo el proyecto. En dicho boceto, se debe tener solucionado todos los problemas y dudas que puedan surgir (las líneas generales que predominen en el dibujo, distribución de masas, tonos de color, composición, perspectiva, documentación de la escena, etc.), es importante tener resuelto todo el planteamiento en el boceto, porque nos asegura un resultado final correcto, evita retrasos y disgustos en la reproducción a gran tamaño ya sea en la pared, o en un decorado (sobre tela, en papel, madera, etc.), en el trabajo final no es aconsejable improvisar y perder tiempo.

Se tendrá en cuenta, la inclusión de alguna figura humana en el boceto, para equilibrar las proporciones de los objetos representados y las personas que estarán actuando cerca del decorado.

Al realizar las correcciones oportunas de perspectiva en un dibujo, la mayoría de las veces, suele ocurrir, que las líneas y formas del trabajo corregido, han perdido la espontaneidad del croquis que se había realizado primero, tal vez, el nuevo trazo aparente ser o resulte, frío y técnico. Si este no era el resultado que se pretendía, podemos intentar recuperar algo de la frescura del boceto inicial y eliminar un poco la rigidez o frialdad, que aparenta siempre un dibujo lineal. Habrá que repasar todas o algunas de las líneas del boceto corregido (sin utilizar ésta vez la regla), realizando pequeñas muescas o deformaciones, en varias zonas o líneas, para conseguir un aspecto más natural y menos geométrico, como si todo él, hubiera sido dibujado a mano alzada.

Boceto realizado con tempera (tamaño DIN A3)

Una vez finalizado el dibujo a lápiz con todas sus gamas de grises, posteriormente se realiza otro igual, pero esta vez, solo dibujaremos sus líneas generales, después habrá que comenzar a mancharlo de color, procurado dar una entonación general, graduando los matices y formas representadas, de acuerdo con la Perspectiva Aérea y el clima que se pretenda representar (no estaría de más el haber realizado algún que otro estudio del natural). Si una vez acabado el boceto, tiene la aprobación general, se procederá a su preparación (cuadricular sobre el mismo croquis o protegiéndolo con una lamina de acetato, y cuadricular ésta, con un rotulador especial o con un estilógrafo), para facilitar su reproducción a gran tamaño.

El tamaño del proyecto (proporción) se realizará siempre a escala con el trabajo final.

La técnica empleada en el boceto será la más conveniente o la más similar a la que se utilice para su reproducción a gran tamaño, por ejemplo: Si utilizamos gouache o tempera, en la reproducción se utilizará temple, si por el contrario utilizamos acrílico, en la reproducción emplearemos pintura plástica o acrílica.

La calidad del decorado (escena gráfica), dependerá mucho, de los bocetos que se realicen como guía, además de la experiencia y seguridad del operario.

 
  COMO PINTAR UN DECORADO (Sobre papel) EN EL SUELO
 

Limpieza del suelo:Esquema de la colocación de tiras de tela para el refuerzo del  papel o decorado pintado

Es primordial su limpieza, cuando se realice una obra pictórica en el suelo, este debe limpiarse muy bien con una escoba, procurando que no quede nada en el mismo, de no tener ese cuidado los restos de arenilla, o cualquier otra cosa que hubiera, al pisarlas, podrían romper la decoración que estemos pintando. El calzado que se utilizará, será blando y a ser posible de suela lisa (tipo: zapatillas o alpargatas), son los que menos marcas o huellas dejan en el decorado.

Cortar tiras de papel:

Situar el rollo de papel Kraft en el suelo y para evitar esfuerzos innecesarios, lo desplazaremos rodando hasta conseguir la medida de largo deseado (comprobar que no esté flojo el papel antes de empezar a rodar), calcular las tiras que nos hagan falta y cortarlas.

Distribución del papel:

Colocar una tira al lado de la otra hasta lograr el ancho deseado (siempre se calculará unos 20 cm. más grande a todo alrededor, como mínimo). Cada tira montará encima de la otra unos tres o cuatro centímetros. La cara mate del papel será la que esté tocando el suelo y la brillante la que estemos pisando.

Encolado de juntas:

Preparar el engrudo (cola para pegar el papel), con una brocha del nº 7 ó 9 sujeta en un tubo, caña de bambú, etc., encolar la junta que esté visible, un par de centímetros más, que el papel que tengamos debajo. Pisar los dos papeles en los extremos (si lo hace una persona sola, en el otro extremo, se coloca peso en los dos papeles para que no se muevan), con cuidado pero sin miedo, levantar un poco todo el papel que está situado debajo, dejarlo caer por su peso y forma sobre la junta encolada.

Pegar las juntas:

Con una escoba ir golpeando en sentido vertical toda la junta, para conseguir pegar los bordes del papel, una vez realizado esto, hacer como si se quisiera quitar los restos de cola, pasar la escoba en todas direcciones muy rápido.

Sujetar el papel al suelo:

Colocar trozos de tiras de papel encolado (las llamaremos presillas) de unos 8 a 9 cm. de ancho por unos 15 cm. de largo, en las juntas encoladas para sujetarlas al suelo, en las esquinas en diagonal, en los laterales que no están encolados a unas distancias similares o en proporción, a las juntas del papel.

Refuerzos de tela:

Tiras de tela para el refuerzo del decorado

Tiras de tela para refuerzo (por la parte de atrás) de un decorado de papel de 5 por 3,5 metros. Dibujar el contorno de la decoración, dejando un margen de unos 10 cm. alrededor del papel, a partir de esta marca y hacia el interior del margen dibujado, situar tiras de tela de refuerzo en los laterales, cantoneras o esquinas, las tiras centrales aproximadamente, estarán colocadas a un tercio de los extremos a lo largo y a lo ancho del papel, sobrepasado el mismo en unos 15 cm. pegando estos (el exceso de tiras) en el suelo. Es preferible, que la tela que se vaya a utilizar para los refuerzos, haya sido pintada anteriormente, no encoje tanto y se adapta mejor al papel.

Las medidas de las tiras de tela será las siguientes: Arriba y abajo unos 8 cm. de ancho, en los laterales serán de 7 cm. de ancho, otras (centrales de refuerzo) de 7 a 4,5 cm. de ancho, los pliegues serán de unos 15 cm. de ancho, las cantoneras o esquinas de 24 por 18 cm. aproximadamente.

Dar la vuelta al papel:

Una vez secas de cola, las tiras de tela, se cortan todos los trozos que estén pegadas al suelo, presillas (tiras de papel) incluidas, después se da la vuelta al papel, quedando la parte mate hacia arriba, doblar los cantos (del margen de 10 cm. que se dejó de más) encolar unos 5 cm. y pegar al suelo.

A partir de entonces el papel estará listo para dibujar y pintar el decorado. La calidad del acabado final, dependerá mucho del boceto inicial, de los pigmentos que se utilicen, de los materiales empleados y sobre todo, de nuestra habilidad al reproducirlo.

  COMENZAR A DIBUJAR:
 

Como se ha dicho anteriormente, es imprescindible tener solucionado todo en el proyecto, ya sea un paisaje simple o la realización de una perspectiva compleja, antes de comenzar su ejecución a gran tamaño, se evita retrasos, dudas, etc., se gana rapidez y seguridad. Es aconsejable por nuestra parte, que se proceda a cuadricular el boceto, directamente o protegido éste, con una lámina de acetato.

Como guía de trabajo (en el decorado), dibujar primero las verticales y horizontales, que limitan el tamaño del papel que se debe pintar y que tenemos situado en el suelo.

Se coloca un trozo de tiza o carboncillo en una caña o tubo de unos 80 a 90 cm. de largo, para poder dibujar de pie sin necesidad de agacharse. En un extremo (del decorado a dibujar) colocar un peso en el que se atará una cuerda fina, desde el otro extremo tensar y pisar la cuerda, andando sobre ella y a la vez ir marcando con la tiza o carboncillo, utilizando la cuerda como regla.

Acto seguido se procede a cuadricular el papel (a escala con el boceto) con un tono de color (almagre por ejemplo). Posteriormente se sitúa en el horizonte (H) escogido, los puntos imprescindibles para la realización de la perspectiva, trazar el declive de las guías (el más alto) para marcar a continuación los reguladores, esta operación se realiza con otro tono de color (azul ultramar), con las fugas utilizar el tono que se use habitualmente en el cordel trazador de líneas o niñola y que a su vez, sea distinto a los usados para los reguladores y la cuadrícula.

Estos cambios de tono en las líneas, nos ayudaran a no confundirnos, cuando la perspectiva a realizar sea dificultosa.

Pasado a tinta (El dibujo):

Pasado a tinta el dibujo

Cuando el forillo, paisaje, etc., sean complejos, eliminar con un sacudidor, los excesos de carboncillo o tiza, según lo que hayamos empleado para dibujar. Repasar con tinta, todo el dibujo de nuevo, esta operación nos permitirá ver la silueta del dibujo, una vez realizada la primera capa de pintura, entonando la decoración con los colores que predominen en la obra.

Si se utiliza un rotulador, posiblemente, la tinta, aún se vea cuando realicemos el trabajo final. En algunos casos, es muy difícil de eliminar el sangrado del rotulador, si se ha pintado al plástico (acrílico), mojar todas zonas en que aparezcan restos de rotulador con un trapo humedecido con lejía, los rastros de tinta desaparecerán.

Si se utiliza pintura plástica negra en vez de tinta, la primera de capa pintura debe de ser más liquida, como si fuera acuarela, para que no se pierda el dibujo, cosa que podría ocurrir, si la pintura se diese espesa.

  PINTADO DE FORILLOS y DECORACIONES ESCÉNICAS (En el suelo):
  Tomando forma

Hay que empezar a pintar por zonas, primero por las que estén situadas arriba (cielo), e ir bajando pintando las grandes masas, con un medio tono de los colores que predominen en dichas zonas, pintar sin ningún temor, la tinta volverá a salir en esta primera capa y se podrá ver toda la obra entonada, sin que se haya perdido el dibujo de la misma. La primera capa o entonación será tipo acuarela, en las siguientes, la pintura será más espesa y la tinta desaparecerá.

La primera capa, la podríamos denominar como de tintas planas (sin ningún tipo de fusión entre sí), aunque pudiera ser que en alguna zona, sea necesario realizar algún que otro fundido. Las siguientes capas de pintura, las podríamos definir como un estilo entre impresionismo y puntillismo, serán las que se encarguen de ir dando el volumen a los objetos representados, se utilizarán como base de partida los medios tonos empleados en la primera capa, añadiendo además una media sombra y una media luz. En las grandes masas de color, permitir que respire algo el color del fondo que se dio al principio, dejando pequeñas separaciones entre las pinceladas, puntitos, rayas, barridos de pincel seco, alguna zona más amplia que otra, etc., la distancia ya se encargará de unificar y ligar (por mezcla óptica) los colores en estas zonas, el procedimiento es muy libre y atrayente, el resultado final de la obra será más intenso, con más fuerza y atmosférico, que si la mezcla hubiera sido realizada en colores uniformes o utilizando degradados monótonos. Para terminar y donde corresponda se le dará los puntos de máxima luz y el rincón (máxima oscuridad).

La ejecución del trabajo tiene que ser resuelto con decisión, las pinceladas deben de ser seguras y precisas. Cuando se está pintando una decoración, en la que existan varias piezas escénicas (rompimientos, fermas, etc.), la realización se efectuará de acuerdo con el tratamiento que le corresponda a cada termino, pero sin perder la visión de todo el conjunto, por ejemplo: El forillo debe de estar en armonía con el resto de la escena, sus colores, formas, etc., no destacarán tanto como lo puedan hacer otras zonas o términos.

Finalizado el trabajo

Pintar siempre por términos, en el más alejado, predominaran los colores fríos y las formas imprecisas. Las zonas intermedias, aparecen las mezclas de colores cálidos y fríos sin que se vea ni el blanco, ni el negro (puros), las formas serán algo más definidas, con algún que otro detalle. El primer termino, con formas precisas y los detalles bien descritos con toda clase de colores (más vibrantes y potentes), también se podrá utilizar el blanco puro para realizar puntos de luz o los brillos más sorprendentes y la utilización del negro (mezclado con un poquito de carmín) para realizar los rincones más profundos, en los huecos o zonas de sombra y oscuridad.

Una decoración escénica se pinta, generalmente, para ser vista desde una zona o punto determinado, desde el cual, se puede percibir una aparente realidad. La pintura escenográfica, se realiza para que ser contemplada a distancia, por lo que se debe realizar en una obra pintada, los contrastes más impresionantes, sin descuidar los pequeños detalles, aunque éstos, puedan ser algo imprecisos. La distancia, la ambientación, la iluminación, etc., juegan un papel muy importante en la decoración, ellos se encargaran de conseguir una mayor sensación de realidad en el decorado.

  RETIRAR EL FORILLO (decoración escénica) DEL SUELO:
  V. Maza en TVE - Sant Cugat

Una vez pintado el forillo (decoración escénica) y cuando esté todo bien seco, cortar con un Cutter, las orillas del papel que está pegado en el suelo, después, con unas tijeras cortar el papel guiándose por los refuerzos de tela, consiguiendo de esta manera que el corte sea bastante recto. Si la pieza es algún rompimiento de bosque, árboles solitarios, o cualquier otra silueta que sobresalgan ramas, hojas, rocas, etc., se deben de recortar muy bien y colocar una gasa o redecilla negra (por detrás del decorado) y pegarla simplemente con engrudo, o con tiras de papel Kraft encoladas, también se puede utilizar esparadrapo (siguiendo las formas recortadas). Con la gasa o red, quedarán bien sujetas y reforzadas las zonas que aparezcan ramas sueltas, el follaje de los árboles, etc., a su vez, nos dejará ver el fondo. Cuando los espacios recortados sean muy grandes y no existan lazos de unión que sujeten bien la pieza, colocar unos hilos gruesos de Nailon o algodón negro muy tirantes, los cuales quedarán sujetos al decorado, por la parte de atrás con tiras de tela o papel encoladas. Si en la decoración existen ventanas o cristaleras que representen que están iluminadas por la noche, se recortarán y se colocará en ellas unos trozos de tul. Para evitar entonces, transparencias que resulten desagradables en el decorado (al tener la iluminación trasera), se pintará toda la pieza por detrás, con una pintura algo espesa (que cubra bien con una mano), reservando las zonas en que se utilicen los trozos de tul, los colores que se emplean para tal fin, por lo general son el almagre o el negro.

Para almacenar la decoración escénica, se puede doblar en varios pliegues, o se podrá enrollar clavando primero una tira de madera en la parte superior, la madera debería estar situada en la parte que no está pintada.

  COMO PINTAR UN DECORADO (Sobre tela) EN EL SUELO
 

Limpieza del suelo:

Limpiar muy bien el suelo con una escoba, procurando que no queden restos de arenilla en el mismo.

Marcar el contorno:

Marcar en el suelo con tiza o carboncillo, el tamaño y forma de la tela que debemos pintar. Sobre todo, se tendrá en cuenta que las esquinas queden bien de escuadra, por consiguiente, el rectángulo debe de quedar perfecto. El tamaño de la tela tiene que ser un poco más grande que el rectángulo marcado.

Colocación de la tela:

Situar una cuerda fina de algodón, a unos 5 ó 7 cm. alrededor de todo el limite marcado (en el interior), realizando con la misma un rectángulo más pequeño. La cuerda sobresaldrá por cada esquina, de la marca dibujada.

Extender la tela en el suelo en toda su grandeza, clavar primero la parte de arriba de la tela en el suelo, donde están los ojales y la singla o refuerzo, después un lateral a continuación la parte baja y para terminar, el otro lateral.

La tela irá por encima de la cuerda, se irá clavando por la marca realizada (tamaño de la decoración), la distancia entre clavos será aproximadamente unos 10 cm. en la parte de arriba y de 5 a 7 cm. en la parte de abajo, los laterales unos 10 cm. también. No importa que la tela quede arrugada al colocarla, si es algodón crudo encogerá al mojarla y al momento desaparecerán todas las arrugas y quedará tensa como un tambor.

  REPARACIÓN DE DECORADOS PINTADOS AL TEMPLE SOBRE PAPEL
  Restauración de un decorado de J. Mestres Cabanes, en el taller de Germans Salvador

Puede darse el caso, de tener que restaurar un decorado pintado al temple sobre papel, debido al uso que ha tenido al alquilarlos, el almacenamiento (doblado), los roces que posea, etc., su estado no presenta el aspecto que desearíamos, la cantidad de rotos fuese elevada, los refuerzos de tela no estuvieran pegados lo suficiente, etc.

Para reparar los diversos desperfectos que presente el decorado hay que efectuar lo siguiente:

Limpiar muy bien el suelo.

Extender el papel con la cara que esté pintada hacia el suelo, nosotros estaremos pisando la cara no pintada. Una vez situada en toda su extensión, la decoración que deba repararse, clavar en el suelo (unos diez centímetros de distancia entre las tachuelas), por su borde de tela (refuerzo) en todo su alrededor.

A continuación mojar el papel (sin dejar charcos de agua), con una brocha o con una esponja, para que al secar desaparezcan las arrugas y marcas del doblado.

Mientras tanto no seca, preparar un poco de engrudo y cinta encolada de papel (de las que solo necesitas mojarlas con agua).

Una vez seco (que se pueda pisar encima), tratar de que el papel coja la postura correcta en los sitios que esté roto, cortar trozos de cinta encolada de papel y para que tenga más consistencia, mojar con engrudo (en vez de agua) los trozos de cinta y pegarlos donde estén los desperfectos.

Las tiras de refuerzo de tela si comprobamos que están muy gastadas, viejas, rotas, etc., se mojan (bien empapadas) y con cuidado hay que tratar de despegarlas del papel, una vez despegadas, colocar nuevos refuerzos.

Cuando todo haya sido repasado y sobre todo, SECO, se desclavará con cuidado y habrá que darle la vuelta al papel.

Si los desperfectos se notan mucho en el pintado, clavarlo de nuevo esta vez con la cara pintada hacia arriba y comenzar los repasos con pintura.

TRABAJO REALIZADO (sobre tela) EN EL TALLER DE ESCENOGRAFÍA GERMANS SALVADOR
Dibujo Enfondado Tomando forma Trabajo terminado
 
 
© Vicente Maza Gómez

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