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| IMITACIONES
DE MÁRMOL |
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Una buena imitación de mármol,
es por así decirlo, un poco más
"difícil" de conseguir que
las de madera, en las maderas, el dibujo de
las vetas influye mucho para reconocer la clase
de la madera imitada, el fondo no importa tanto
como en el mármol, en el cual, sus fondos
tienen tanta importancia o más que el
veteado de la pieza, debido, en gran parte,
a las transparencias que contienen y lo delicado
de sus difuminados, la gran variedad de tonos,
sus vetas e incrustaciones, de distintos gruesos,
tamaños y colores, aunque también
hay que decir a su favor, que es más
fácil que se acepte, "como buena",
una imitación de mármol, que una
imitación de madera. En principio, porque
al realizar una imitación de mármol,
el pintor puede dar rienda suelta a su fantasía,
aunque no es aconsejable, dejarse llevar por
ella siempre, hay que procurar utilizar toda
la documentación que se tenga al respecto.
Es tan grande la variedad de formas, difuminados
y dibujos de vetas en una misma clase de mármol,
que si obtenemos una composición correcta,
que sea agradable a la vista, el trabajo siempre
se aceptará como bueno, aunque no se
haya conseguido, una buena imitación
del mármol escogido.
En el mármol si la impresión
visual es buena, en cuanto a su composición,
colorido y dirección del veteado, se
habrá logrado un efecto decorativo especial
que hará aceptable el trabajo realizado,
este hecho, no sucede con la imitación
a madera, si la composición del nudo,
no corresponde a la madera imitada o está
mal dibujado, aunque el colorido y veteado fueran
los adecuados, la imitación será
rechazada visualmente.
Toda imitación de mármol, necesita
una buena preparación del soporte: La
superficie a imitar, tiene que quedar lo más
fina posible, en el supuesto de que existan
irregularidades, éstas se deben masillar
y lijar convenientemente, hasta conseguir la
superficie adecuada. La primera capa o imprimación
(utilizar selladora, pintura acrílica
o esmalte satinado), generalmente será
blanca, para que a base de veladuras, conseguir,
una serie de transparencias o calidades de profundidad
y relieves, que tal vez, si hubiéramos
utilizado otro color en la imprimación
del fondo, no conseguiríamos el efecto
deseado.
Las veladuras de color, que se aplicarán
para dar la textura de los fondos del mármol,
serán preferentemente realizadas al aceite
(óleo). Se extenderá con brocha
de pelo corto o gastado (una paletina también
sirve), no se cargará mucha cantidad
de pintura, se trabajará por manchas,
cuando la pintura está todavía
húmeda, si nos interesa, frotaremos con
algo rígido, pero a la vez blando (un
trozo de goma por ejemplo) en algunas zonas,
con el fin de conseguir transparencias, una
esponja con aguarrás también nos
ayudará a conseguirlas. El unidor se
utilizará (muy suave) tan solo para unificar
o difuminar los tonos empleados.
Para ganar algo de tiempo en la realización
de las imitaciones, se puede utilizar cualquier
otro tipo de pintura que secado más rápido,
como por ejemplo, la pintura plástica.
Se consigue ganar tiempo en el secado, pero
a cambio, se pierde algo de calidad en el acabado.
Para retrasar un poco el secado de la pintura
plástica, el suficiente para que nos
permita trabajar los fondos, aplicar en la mezcla
de colores, un poco de cola (de las que se utiliza
para empapelar). La imitación realizada
con plástico, solo es aconsejable, cuando
se trata para un decorado o cualquier trabajo
que tenga que acabarse rápido, así
como, en sitios donde solo se busque la sensación,
no la calidad, lo que se dice el golpe de vista,
o en lugares, donde se contemple la imitación
a una cierta distancia.
Generalmente para la imitación de las
vetas y formas de las distintas clases de mármoles,
se utilizan líneas quebradas y temblorosas
el grueso de las mismas, es variable, según
la clase de mármol, pueden ser, o muy
finas o muy gruesas. En el veteado del mármol
existe gran variedad de formas, unas son bonitas
y otras , no lo son tanto. En una imitación,
el pintor procurará dibujar siempre las
formas que resulten más agradables a
la vista, otro tipo de veteado, no debería
realizarse y si se efectúa, que sea en
zonas muy pequeñas. Si el área
que predomina es la del veteado desagradable,
parece entonces, que quien realiza la imitación,
no conozca bien el mármol o que no sepa
hacerlo mejor, afeando éste hecho el
trabajo realizado.
Para resaltar alguna zona del fondo, realizar
o destacar las vetas en algún determinado
tipo de mármol, se pueden utilizar lápices
de colores o de grafito.
Para poder imitar un mármol lo más
perfecto posible, es preciso conocerlo bien,
es necesario, que el pintor posea una documentación
variada de las diferentes clases mármoles
que tenga que imitar, y aunque no se pretenda
reproducir exactamente el mármol escogido,
no es recomendable, para el imitador, dejarse
llevar solo por su fantasía, por lo tanto
es aconsejable practicar con referencias naturales
(trozos de mármol), tratando siempre
de conseguir el tono y vetas adecuadas en cada
caso.
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HERRAMIENTAS
A EMPLEAR |
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Brochas de pelo corto o gastadas para pintar
los fondos. Para el veteado, utilizar pinceles
de varios gruesos y tamaños, pueden ser
éstos de perfilar o si se prefieren,
con el pelo gastado, o de pelo corto, como los
utilizados para pintar al óleo. Otros:
paletinas, unidor, trapos de algodón,
esponja natural, papel de periódico,
lápices (de color y grafito), trozos
de goma y plástico semi-rígido
(para frotar y realizar transparencias en los
fondos, cuando se están realizando los
mismos).
Para no hacer muy extenso este apartado, solo
explicaré unos pocos ejemplos.
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BUSCARRÓ |
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Es el ideal para empezar con las prácticas
de las imitaciones a mármol.
Fondo:
Rosado con unos puntos de amarillo, difuminados
con el unidor, en alguna pieza puede quedar
alguna transparencia del blanco que se dio como
primera capa.
Colores a emplear:
Almagre, blanco, ocre, amarillo limón
o real, carmín o bermellón.
Una vez seco el fondo, se dibujan con un pincel
muy fino (o con lápices de colores),
unas suaves líneas realizando la forma
característica que tiene este tipo de
mármol, una especie de enrejado de distintos
tamaños, realizadas con un tono que predomine
el almagre en las zonas rosadas, en los puntos
amarillentos las dibujamos con amarillo y ocre.
Debido a la gran cantidad de formas y tamaños
de su veteado, (aunque el grueso de sus líneas
sea siempre por un igual).
Para terminar la pieza imitada, se cruza el
mármol con alguna veta muy fina de almagre
con rojo (bermellón o carmín)
y en otras, una o dos de blanco (algo más
gruesas). Aunque no es obligatorio, realizar
siempre estas vetas finales (rojas o blancas),
la imitación puede acabarse perfectamente
sin ellas.
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NEGRO
MARQUINA: |
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Fondo:
Negro, utilizar una paletina (frotando) para
limpiar alguna que otra zona, suavizar con el
unidor, para que queden transparencias del blanco
utilizado como imprimación en la primera
capa.
Colores a emplear:
Negro, blanco, ocre, almagre.
Una vez seco el fondo, se trazan varias vetas
por términos (de línea quebrada
y variable, pueden ser gruesas o muy finas),
una o dos de almagre con ocre (no siempre, en
alguna pieza), varias de negro mezclado con
blanco (algunas muy pequeñas y finas)
y por ultimo, algo más gruesas, una o
dos de blanco.
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ALICANTE: |
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Fondo:
Predominará un tono rosado con alguna
zona de ocre, utilizar una paletina de pelo
corto, dejando alguna que otra transparencia.
Difuminar con el unidor.
Colores a emplear:
Una vez seco el fondo, se trazan (por términos),
una o dos vetas de ocre, a continuación,
varias de ocre rebajado con blanco y por ultimo
otras de blanco puro.
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ROJO BILBAO: |
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Fondo:
Parecido al rojo inglés (rojizo con algo de marrón), dejando en varias piezas, transparencias (frotando con una paletina o con un trozo de goma) en el fondo realizado, difuminar todo con el unidor.
Colores a emplear:
Almagre, negro, azul, blanco y ocre.
Una vez seco el fondo, utilizando el tono empleado para la preparación del mismo y añadiéndole un poco de blanco, se dará un picadito con una esponja natural o con un trozo de papel de periódico, después, se realiza otro picado con el mismo tono del fondo mezclado con negro, una vez seco, se empieza a pintar unas formas alargadas parecidas a babosas y otras, semejantes a una especie de calamares a la romana (circulares u ovaladas, con algún que otro saliente del dibujo realizado), de color gris azulado, con toques de blanco en algunas. En los espacios muertos, se dibujarán con un pincel unas rayas finas, pequeñas y onduladas, se realizarán con los mismos tonos empleados anteriormente, con un poco de negro y azul (mezclados), dibujar otras no muchas. Para finalizar, a varias de las piezas imitadas, se cruzan con varias vetas de blanco y alguna de ocre.
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CASTELLÁ: |
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Fondo:
Elegir un tono que predomine la sombra natural, añadir a la mezcla con un poco de almagre, realizando alguna transparencia (con un trozo de goma), en el fondo general. Difuminar con el unidor.
Colores a emplear:
Sombra natural, ocre, almagre, y blanco.
Una vez seco el fondo, se veteará con formas parecidas a las descritas en el apartado del Rojo Bilbao, pero en vez de salteadas, unidas casi todas. Los colores de las mismas serán: ocre rebajado con blanco y unos toques de sombra, en algunos círculos se pueden dar unos brillos con blanco, entre el veteado general, sale otro muy fino de color rojizo (almagre y carmín si se tiene), son muchas vetas, pero no llena todo el mármol, pueden añadirse algunas vetas de blanco que crucen la pieza imitada.
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VERDE EGIPTO: |
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Fondo:
Rojizo con puntos de verde y algún toque de marrón (al mezclarse el verde y el rojo nos dará el marrón adecuado), dejando transparencias del fondo blanco que se dio como primera capa. Difuminar los tonos con el unidor.
Colores a emplear:
Almagre, amarillo limón, verde zinc o verde esmeralda.
Una vez seco el fondo, con una esponja natural o con un trozo de papel de periódico, picamos las zonas rojizas con un poco de verde, y en las áreas verdosas con un poco de almagre. El veteado (variable en gruesos y formas) será verdoso, preferentemente sobre las manchas verdes (aprovechando el picado), algunas vetas se podrían mezclar con blanco y otras con algo de amarillo (no mucho).
Para terminar, cruzar la pieza imitada con unas vetas de blanco puro, a ser posible por las zonas rojizas, donde no haya abundancia del veteado de color verde, o en los lugares que estén más vacíos. En todas las imitaciones que se realicen, hay que compensar la distribución de las masas (fondo, manchas y veteado) realizado sobre la marcha una composición de las mismas.
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VERDE
MACAEL (Verde mar): |
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Fondo:
Negro verdoso, pueden realizarse transparencias
con una paletina casi seca, frotando alguna
zona, a continuación, difuminar todo
con el unidor.
Colores a emplear:
Verde, negro, ocre, amarillo real y blanco.
Una vez seco el fondo, picar éste con
una esponja natural, utilizado tonos verdosos
y en alguna zona, el verde mezclado con blanco
(si no se dispone de esponja natural, un trozo
de papel de periódico nos sacará
del apuro en el picado).
Con un pincel fino (de filetear o gastado,
según nuestra preferencia), veteamos
la pieza aprovechando las formas del picado
del fondo, uniéndolas con líneas
muy finas (alguna gruesa también), dándole
una forma parecida a una tela de araña,
con los mismos tonos empleados anteriormente,
en algún que otro punto o zona, se podría
dar unos toques de ocre verdoso, utilizar el
unidor para difuminar los tonos (suavemente),
para finalizar, cruzaríamos la imitación
del mármol con varias vetas de blanco
(gruesas y finas).
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