Citas Textuales - Robert A. Johnson - El Rey Pescador y la Doncella sin Manos

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Caballeros del Grial

Manuscrito francés de 1286

"Galahad, Perceval y Bors se reúnen, por última vez en este mundo, ante la mesa del Grial".

- Robert A. Johnson - El Rey Pescador y la Doncella sin Manos. . Ediciones Obelisco, Julio 1997. Págs:25-26 y 27:

LA HERIDA, UN ANALISIS JUNGUIANO

Todo está listo para el gran drama cuando Anfortas, el que no tiene poder,se enfrenta al Caballero Pagano que posee todo el poder de su masculinidad natural e instintiva.

Chocan ambos, produciendo heridas y daños tremendos. El Caballero Pagano muere y Anfortas queda castrado. Un trozo de la jabalina del Caballero Pagano queda clavada en el muslo de Anfortas y esto da origen a la insoportable herida del Rey Pescador, el cual se dice que está demasiado malherido para vivir, pero que no es capaz de morir. Jamás se ha formulado mejor descripción de nuestra moderna estructura neurótica.

El joven príncipe - que pronto se convertirá en rey - ha quedado impotente y ha desaparecido la masculinidad natural propia de la juventud. Queda impotente la función del sentimiento (bajo la bandera del Amor) y ha muerto el hombre natural. Nos recuerda las palabras de Gauvain en la corte del Rey Arturo: 'Todo se ha ganado con la lanza y todo se ha perdido con la espada'

El discernimiento - la lanza- ha elevado la masculinidad a su nivel más creativo, mientras que la fuerza bruta - la espada o la jabalina - lo ha destruido todo, ha dado muerte al instinto y ha castrado al joven príncipe.
Posteriormente cuenta la historia que, cuando de la herida abierta del Rey Pescador se extrae la punta de la jabalina del Caballero Pagano, se descubre que llevaba grabada la palabra Grial. Joseph Campbell lo explica diciendo que el Instinto (el Caballero Pagano) porta el Espíritu (el Grial). Sólo un hombre muy íntegro es capaz de comprender que, cuanto más fuerza tenga su instinto, mayores serán los logros de su masculinidad. De lo contrario, no
podría ver cómo se esarrolla al máximo la forma suprema de su masculinidad.
Las formas más elevadas del idealismo y el amor no tienen ningún poder a menos que actúen con el beneplácito del instinto. Si el idealismo no se fundamenta en el instinto, está condenado al fracaso.

A otro nivel, esta historia nos dice que se cometió un tremendo error cuando nuestra cultura se convenció de que para llegar al Espíritu, había que suprimir la naturaleza y el Instinto. El Espíritu sólo puede alcanzar sus divinas alturas con el poder de la naturaleza que le proporciona la fuerza necesaria para lograr su objetivo.

Nadie puede proseguir su viaje espiritual si no se da cuenta de que los opuestos siempre se atraen. No es nunca una cuestión de que uno venza al contrario, sino de que cada uno desempeñe la función que le corresponde. Con mucha frecuencia, el hombre cultural mata al hombre natural y, en respuesta, la naturaleza castra al hombre cultural. ¿No es esta una declaración exacta de nuestro dilema moderno?.
El joven príncipe, que dentro de poco será rey, sufre tanto que no es capaz de mantenerse en pié ni de cumplir sus obligaciones reales, que se resisten por su negligencia. Hay una cosa que alivia su sufrimiento: pescando se siente un poco mejor. Cuando sale con su barca a pescar en el foso que rodea el castillo, su sufrimiento disminuye. De lo contrario, yace en su cama del Castillo en una agonía terrible. Esto se puede interpretar como que para una
persona herida, la vida sólo resulta soportable cuando establece algún contacto con el inconsciente. La poesía, el arte, la enseñanza, la sanación son actividades que alivian la herida del Rey Pescador. Aunque no la curen, hacen que la vida resulte soportable mientras uno avanza hacia la verdadera curación.

La herida del Rey Pescador se aprecia en el rostro de casi todos los hombres que nos cruzamos por la calle; el dolor vital, la angustia, el temor, la soledad, las comisuras de los labios hacia abajo.... tienen la misma herida que el Rey Pescador.

El Rey Pescador y la Doncella sin Manos. Robert A. Johnson.


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