Discos

WHITE WIDDOW “Serenade”

Hace mucho tiempo que los grupos sacaran un disco al año, incluso dos, era algo bastante habitual, ahora es algo bastante raro. Aunque también lo es que un grupo, con sólo dos años en activo consiga editar un disco debut a nivel internacional y estos White Widdow ya lo hicieron. Los australianos, sin darse tiempo para pensar, nos ofrecen ahora este segundo trabajo, mezclado y masterizado por Pelle Seather (Grand Design), dispuestos a superar el reto y el nostálgico viaje que supuso su ópera prima, ampliando un poco más su
abanico de influencias, demostrando que la elección de Pelle dando el acabado final al álbum no es fruto de la mera casualidad (¿os suenan Def Leppard?).

El disco arranca con los teclados añejos a lo Journey de "Cry Wolf", título muy comun en los 80 y que ahora sirve para abrir este álbum. Se trata de un pieza de aor americano de muchos kilates, netamente ochentera, con un buen estribillo, pegadizo pero no empalagoso que consigue combinar a la perfección teclados y guitarras y nos brinda recuerdos de la época dorada del estilo, cuando cualquier blockbuster llevaba en su banda sonora temas del género (Loverboy, Survivor...). El único pero, aunque es posible que sea problema de mi copia, es algunas extrañas subidas y bajadas de volumen. Tras ella, otro título "original", "Strangers In The Night", con un sonido más incisivo e histriónico de teclados pero volviendo a dibujar una pieza de hard aor, con coros prominentes, mucha melodía y un estribillo escueto pero efectivo.

"Do You Remember" cambia completamente de tercio, recordando ahora sin rubor las excelencias de los Def Leppard de la época del "Hysteria", de allí que hayamos elogiado la idoneidad de Pelle Saether para dar el acabado final al trabajo, dadas las similitudes entre su propia banda y los británicos. De hecho, la línea vocal dista mucho de los británicos pero, a nivel estrictamente instrumental, la pieza es algo más que un tributo (y ustedes entiéndanme como quieran). Tras ella, el dial se mueve hasta sintonizar "Reckless Nights", más en la onda de los Danger Danger de Ted Poley aunque con más aor y menos hard rock que los yanquis, con suaves coros anticipando un estribillo aún más coral y nostálgico al que, pienso, le falta algo de 'punch'.

"How Far I Run" recupera unos teclados más a lo Journey, ahora en forma algo machacona pero dotan del trasfondo perfecto a una pieza grandilocuente, de nuevo emparejado con los días dorados del aor, mostrando un gran estribillo y un aire muy pegadizo que la van a convertir en una de las piezas favoritas de los más nostálgicos. Siguen con "Serenade", el tema que da título al disco. Se trata de una pieza que resume las dos tendencias mayoritarias del disco: aor a lo Journey y hard aor en onda Danger Danger. Coros y teclados están inspirados en las huestes de Schon y Perry mientras que la intensidad y el sonido de las guitarras llevan el sello de los Poley, Timmon, Ravel & cía.

"Show Your Cards" muestra una tendencia algo distinta, recuperando el sonido grandilocuente entre el aor y el progresivo de bandas como Asia. De hecho, resulta curioso comprobar que un sonido de teclado que, en su época, sonaba futurista y podría ser calificado de new wave, ahora suena totalmente añejo y nos hace hasta exhibir una sonrisa al recordarlo. "Mistake" arranca con unas guitarras robustas que parecen anticipar una mayor dureza. Nada más lejos de la realidad pues el tema sigue aferrado a las directrices más exitosas del hard aor y las guitarras bajan de intensidad para fundirse con los omnipresentes teclados y ofrecer otro corte con clase, reflexivo y bien llevado. Un tema sólido pero no un single, para que nos entendamos. con matices hasta más progresivos y experimentales en algunos momentos.

"Patiently" nos descubre nuevas influencias. Por un lado, casi todo el tema me recuerda las baladas de los primeros discos de los Harem Scarem, aunque las partes en que la guitarra cobra protagonismo llevan el sello de Def Leppard y, al inicio de la pieza, engañosamente, me han venido a la cabeza los grandes del hard angelino en sus momentos más reposados. De todas formas, se trata de una gran balada, intensa y llena de sentimiento. El álbum finaliza con "Love Won't Wait", con la grandeza de los Journey en sus primeras notas para luego adquirir algo más de sobriedad y un aire algo más hard en otra composición con estribillo pomposo y coral, algo falto de pegada.

Hablar de este disco como un derroche de personalidad sería un error. De hecho, me atrevería a decir que cualquiera que se acerque sin superar la treintena (de edad) lo va a calificar de forma poco afortunada. En cambio, para todos aquellos que de una forma u otra vivimos los 80, el auge del aor y el hard rock y recordamos esos días con algo de nostalgia, no sólo vamos a recibir este nuevo disco con los brazos abiertos sino que, además, va a ocupar un lugar privilegiado en nuestra discografía. Puestos a no inventar nada, ¿por qué no ofrecer algo a la altura de los más grandes? De momento, estos australianos lo han vuelto a conseguir y lo celebro. 8 / 10.

Temas destacados: "How Far I Run" y "Patiently".

Se recomienda a: fans de Journey, Danger Danger, Def Leppard, Harem Scarem y/o Asia, sed bienvenidos.

Jordi (crítica online desde el 11-1-12)

 

 

<- Volver a archivo