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TALIESYN “En una palabra...” Es curioso pero ahora mismo no recuerdo ninguna banda compuesta integramente por familiares como estos Taliesyn (tres hermanos, dos de ellos, gemelos y dos primos). Curiosidades aparte, éste es el segundo trabajo de este quinteto sevillano tras un primer álbum que no tengo el gusto de conocer y que mezclan varios estilos entre los cuáles destacaría el hard de los británicos Deep Purple, influencias de bandas que fusionaban flamenco y rock, caso de Triana y Medina Azahara y, por último, el rock nacional de los 80, recordándome, en
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ciertos momentos, a Obús y a Miguel Ríos (nada que ver lo que hacía este hombre antes con lo que hace ahora). También hay influencias algo más duras pero creo que estas directrices son las que más aparecen en su disco que arranca con la instrumental "Babel", dónde ya se pueden ver esos toques clásicos y el buen hacer de la banda con sus instrumentos, con protagonismo para guitarras y teclados, aunque, por sus características y, aunque sea una buena piedra de toque, no me convence como tema inicial del disco. Unas tonalidades arábicas a un volumen ínfimo arrancan "Esperanza", un corte más orientado a un heavy clásico con un toque a lo Tierra Santa, con la colaboración de Mari Aguila (Erosión) en el estribillo, aunque lo más destacado es el tono dramático que imprimen a una canción que refleja esa sensación que sienten los inmigrantes que se juegan la vida en pos de una vida mejor. "Consumo" ya va en una línea más acorde con lo que mencionamos antes, con una línea vocal muy Obús (me recuerda, y no solo en temática, al "Dinero, dinero") pero con la voz de Alejandro recordando a Miguel Ríos y con un toque muy clásico, bien apoyando en las teclas a lo Hammond de Luís Manuel que los relaciona de forma intrínseca con los del púrpura profundo. Ese toque Obús desaparece pero el resto sigue vigente para hablar de la marchosa "Rock", un corte pegadizo que se adivina inmenso en directo y en que de nuevo las teclas les dan un toque muy personal, más allá de la evidente influencia. "Parias" muestra ya ese aire aflamencado que habíamos anticipado con un inicio más preciosista y con un aire más heavy dejando para el estribillo esa sensación con la entrada de la voz de Alejandro en una pieza mucho más contundente en cuanto a ritmo y con un estribillo brillante, recordando épocas pasadas de los Medina aunque con una letra más dura, denunciando una situación de pobreza extrema. Tocan también la temática del "bullying" en "Infierno", una pieza más urbana y triste que puede recordar a unos Asfalto, dejando de lado el sonido de Hammond, aunque con unos teclados haciendo de perfecto colchón. Le sigue "Reflexión", una bella balada a la que incluso se le podría atribuir un leve toque celta. "Venganza" recupera un tono más ágil y algo más heavy en una pieza más directa y concisa. "Depredadores" muestra de nuevo un andar más triste y trágico en una letra, de las más flojas del disco, que bien nos puede recordar a los consejos que nuestros padres nos daban de pequeños. Le sigue uno de mis cortes favoritos del disco, "Vergüenza", denunciando la violencia de género en clave de rock duro, guitarrero y con un toque oscuro y misterioso además de un vigoroso ritmo muy marcado que alterna momentos más veloces con otros más contundentes. El álbum se cierra con "Liberación", el corte más Purple del disco, con los Hammond apoderándose del tema en un duelo de vértigo con las guitarras y con una línea vocal repleta de gancho. Para ser algo críticos podríamos condenar la impersonalidad del quinteto pero, como decían los Stones, es sólo rock'n'roll pero me gusta. Personalmente, variaría un poco el orden de las canciones pero, por lo demás, creo que es un disco notable de una banda a descubrir. Gran intento. 8 / 10.
Temas destacados: "Esperanza", "Rock" y "Vergüenza". Se recomienda a: Sobretodo seguidores de Deep Purple, aunque también convencerá a fans del rock andaluz, Obús, Miguel Ríos... Jordi (crítica online desde el 7-3-08) |
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