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LILITH “Sal si puedes”

La ascensión de esta banda catalana sólo podría definirse de una forma: meteórica. Hace casi dos años hablábamos de ellos en esta web y, pese a que ya contaban con una larga carrera de conciertos con bandas grandes, su nombre pasaba por desconocido; ahora creo que poca gente puede afirmar que no ha oído hablar con ellos y privilegios como el de telonear a Ac/Dc en su reciente gira aún hacen crecer más su posición. Bueno, tocar con formaciones legendarios no sería nada sin una buena base de temas como los que se
incluyen en este segundo disco, "Sal si puedes" que cuenta con colaboraciones de lujo (Aurora Beltrán, Barricada, Carlos Pina, Reincidentes, Dikers y El Último Ke Zierre). Y es que muchos nos sorprendíamos cuando, sólo sacar su debut nos hablaban de trilogías, cómics... y ahora les damos la razón y pedimos humildemente disculpas.

¿Cuántas veces no os habrá dicho vuestro padre que no dáis valor a las cosas? pues de esto mismo habla la explosiva "Guau!", todo un insolente trallazo punk que pasa de sonar innocente y seductora en un verso en que Agnès interpreta a la perfección el papel de Lolita para explotar en un estribillo corto pero netamente violento. Las colaboraciones se inician con "Dios" y Boni de Barricada (que no quiere decir que el de Barricada sea Dios), un tema que se inicia con un estribillo en un tono pop "feliz", alternándose con un verso más insolente para enfurecerse y escupir en su parte final.

Tras ella, la guitarrera "El hombre del saco" que te deja una sensación más diferente y alternativa, recordándome cuando Dover sacaron ese "Devil Came to Me" y todos los grupos con chica al frente parecían querer sonar como ellos. "Todo es nada", con Iker de Dikers y Aurora Beltrán (ex Tahures Zurdos) es más pesada y rockera, con un estribillo algo más melódico pero con un transfondo muy amargo, advirtiéndonos que no hay nada que dure siempre. Tras ella, "Hijas de Lilith", con Fernando de Reincidentes, en la que vuelven a soltar lastre, rabia y flujos, con una letra feminista pero salvaje y netamente agresiva, nada de sutilezas; mejor una buena hostia en toda la cara.

La Caperucita Roja hace acto de presencia en "Pelis porno", con Roberto de El Ultimo Ke Zierre haciendo de Lobo Feroz en una pieza que simboliza así, de forma guitarrera, desbocada, ostentosa y muy alocada, la pérdida de la inocencia. Tras ella, "Vestido" con la colaboración de otro miembro de El Ultimo Ke Zierre, Óscar, un corte más elegante y seductor que versa sobre la soledad y el deseo, sobre el sobrevalorar lo material e intentar sustituir con ello cosas más humanas. Le sigue "Zorra cruel", una canción más extraña, muy densa y oscura en la que encontramos la aparición estelar de El Drogas de Barricada que repite en "Mundo azul", igualmente densa pero más agresiva y ágil, que hasta podríamos decir que contiene ciertos tonos grunge.

Alfredo es el último Barri en participar en el álbum, poniendo su guitarra a disposición de "Olvido", una sentida balada que antepone el sentimiento, la tristeza y el dolor de la herida a una técnica depurada o un tratamiento ultraedulcorado, mostrando autenticidad y sencillez a la vez, sobretodo en su desgarrado final. "Nana" también es lenta y podría entrar en el perfil de balada aunque no tienen nada que ver una con la otra. Esta es dulce y llena de candidez, todo lo contrario que el pérfido corte anterior.

Son educados y se despiden con un "Adiós" (preferiría un hasta pronto) con Carlos Pina (Panzer) aportando su granito de arena en un rock muy sucio, mostrando a Agnès como una verdadera riot girl en una canción en que los coros otorgan al tema ese enfoque pegadizo común en casi todo el álbum. Por si esto fuera poco (que debemos reconocer que el disco es corto), Lilith incluyen un documental de casi 20 minutos en que se ve la grabación de este trabajo y la odisea de la banda (en plan Willy Fog autóctono) por estudios de la geografía española para que podamos ver como se registraron las grabaciones (con poco espacio para la de Carlos Pina y sólo un "saludo" de Fernando de Reincidentes).

Como ya habíamos comentado, este álbum es el segundo de una trilogía que los Lilith ya tienen preparada (aunque no sé si empaquetada y con el lacito). De hecho, ya nos avanzaron que este era el disco "duro" y, aunque el cambio con el primero no es radical, sí que se puede apreciar una evolución notable y consistente y, sobretodo, un mayor saber estar, e incluso, más confianza y seguridad. Viendo ese enorme progreso, casi que me asusto al imaginarme el tercero... Mejor soñar en pelis porno. 8 / 10.

 

Temas destacados: "Guau!", "El hombre del saco" y "Olvido".

Se recomienda a: aficionados, sobretodo, al rock de los 90.

Jordi (crítica online desde el 6-8-09)

 

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