Discos

JOHNNY SHEPHERD & THE HURRICANES “JSH”

Hace tiempo que tenía ganas de tener este cd entre mis manos. No sólo porque pienso que, ahora mismo, son una de las mejores bandas catalanas de rock sino porque, como seguidor de ellos, había disfrutado ya de estas canciones en varios directos y creía que merecían estar en un cd, junto a otras que finalmente han sido descartadas. Lo que no entiendo es porque este cd se vende como si fuera su segundo disco, cuando en realidad, es el tercero. Tal vez sea porque el anterior fue autoeditado pero, aunque sea por eso, es un
error grave, ya que pienso que su carrera es suficientemente sólida como para obviar ningún disco. Dicho esto y antes de empezar a elogiar el disco (es lo que se merece) voy a hablar del que creo es su apartado más negativo. Un aspecto que no notaran los que no conozcan de antes su música pero sí los que ya la hemos experimentado antes. El tratamiento que se le da a las canciones es demasiado blando. Me explico, la producción parece más de un grupo de pop-rock que de un grupo de rock'n'roll con tintes sureños hasta el punto que en algunas canciones me recuerdan más a bandas de aquí que a los que realmente son sus referentes. A ver, tampoco son un grupo de heavy metal pero con un sonido más adecuado y menos edulcorado los podría situar al nivel de bandas como los The Answer, por citar un ejemplo actual.

El disco se inicia con "Besos perdidos", una composición que ya deja claro que nos encontramos ante un grupo de rock'n'roll a la vieja usanza, con un toque sureño, sin excesivas complicaciones. De esos que te imaginas tocando en un bar típicamente americano a lo película del oeste y de esos que te hacen mover las caderas, aunque no quieras. Tras ella, una sorpresa, un corte recuperado de su primer disco, "Me quema tu amor", actualizada y acortada, destacando el cambio entre su verso machacón y su estribillo más álgido, delicado y marchoso, bien complementado por los coros femeninos.

"Igual que ayer" es un corte mucho más pausado y melódico, mostrando todo su encanto sureño en una pieza reposada que ni tan siquiera levanta la voz en un bello estribillo en el que la voz de Johnny se confunde con los coros femeninos, dándole mayor empaque. Le sigue, "Estoy vivo", una pieza que, poco a poco, ha ido ganando presencia en su directo siendo ahora una de las imprescindibles. Se trata de un corte de verso reposado pero que va acelerándose y aumentando en intensidad hasta explotar en un estribillo realmente vibrante.

"El centro de tu colchón" es una composición más sucia como ya indican sus riffs iniciales que dejan paso a un verso machacón y luego a un breve acelerón antes de un estribillo algo más directo y crudo de lo habitual. "No quiero ser como tú" es otra buena muestra de su rock clásico y deliciosamente accesible: verso entrecortado y pegadizo que nos lleva a un estribillo breve pero sumamente efectivo. El único pero, la mala leche de la letra no está presente en su interpretación festiva.

Turno para otra bonita canción de amor, "Te echo de menos", una balada en clave sureña que, en determinados momentos, también por la entonación de Johnny Shepherd, me recuerda a Fito & Fitipaldis. "Buscando una respuesta" es un buen medio tiempo, con notables fraseos de guitarra y un acelerón notable en un estribillo frenético pero sin tanto gancho como en los temas precedentes. Tras ella, "Mañana no es el fin", una pieza más directa y callejera, con un estribillo que me recuerda a La Fuga más rockera o, incluso, a los Platero.

"Quiero sentir la pasión" muestra una nueva faceta de la banda, más reposada y con un aire trágico, lejos de los destellos festivos habituales. De nuevo, la voz de Johnny me recuerda en algunos mometos a Fito, aunque el tema dista bastante de lo que suele hacer el vasco, más íntimo pero sin perder esa vena rockera. El ábum acaba con otro tema importante en los directos, "Sálvame" (nada que ver con Tele 5), una pieza muy festiva en que ahora el tono sureño se diluye para mostrar un aire más funky y macarra que nos invita a un hortera baile bajo gigantes bolas de cristal emulando a Tony Manero.

Soy de los que piensa que el rock, cuanto más sucio, mejor. De hecho, una buena producción (para mí) de un disco de rock no tiene porque ser limpia. Los Johnny Shepherd y sus Hurricanes han firmado un disco notable con una colección de canciones impagable pero que, a mi parecer, suena todo demasiado limpio. Sus directos destacan por su cercanía y por el calor que consiguen transmitir al público y, aunque los reconozco a la perfección en este trabajo, no me dejan satisfecho al 100%. Eso sí, lo admito, me he sorprendido tarareando y moviéndome al compás en varios momentos del disco, pero no en su totalidad. Un disco notable pero, que quede claro, teniendo en cuenta su potencial, esperaba el excelente. 8 / 10.

Temas destacados: Todos, aunque el "Sálvame" final resulta apoteósico.

Se recomienda a: amantes del rock más clásico.

Jordi (crítica online desde el 17-1-12)

 

 

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