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ANKOR “My Own Angel” Gran sorpresa la que me han dado estos chicos de Tarragona. Hace ya unos meses, cuando esta web estaba casi parada, recibí un mail presentándome a la banda en el que ya se podían escuchar avances de los temas que componen este disco, causándome ya una grata impresión. Con la web ya más recuperada, decidí ponerme en contacto con ellos y responder al ofrecimiento de recibir el disco y, la verdad, ha sido un placer. Ankor son hijos de esta generación y eso se nota en cada una de sus canciones. Lo fácil sería
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compararlos con Evanescence (la presencia de Rosa de la Cruz, la voz femenina) también ayuda pero aunque el parecido existe se queda corto, pues en la música de este quinteto se unen el metal moderno, el death melódico, el gótico de última generación o, incluso, detalles más comerciales del punk pop. Eso unido a una producción impactante hacen que el primer disco de la banda en inglés (ya habían hecho sus pinitos en castellano) resulte deliciosamente ambicioso.
El disco arranca con el single "Remaining", una pieza que deja ver ese aire a death melódico y a hardcore en su ritmo y sus primeros pasos pero, sobretodo, ese aire a metal moderno a medida que la pieza se va definiendo e, incluso, ese influjo (más disimulado) a punk pop en la cadencia que el tema adquiere al alcanzar su estribillo y su gancho. además de un toque Nightwish. Eso sí, pese a poder citar las influencias por separado, éstas se muestran muy dentro de su propuesta, sonando en todo momento naturales y nada forzadas, dando forma a un temazo, pegadizo como pocos que, a la postre, es la mejor carta de presentación de su trabajo. Aunque, como crítica, yo no habría mostrado todas mis cartas de buen inicio. Cualquier cancón palidecería ante ese ataque inicial pero "Completely Frozen" aguanta el envite de forma más que meritoria. Seguramente porque el primer corte era una versión resumida de su propuesta y este corte ahonda en su versión más preciosista, no exenta de cierta épica en sus primeros pasos, con un aire más Nightwish y con la voz de Julio (la voz death) aportando detalles que le dan más garra pero que no pasan de anécdota. "It Would Be Easier" es un corte más dado al lucimiento de Rosa (por otro lado, la mejor baza del quinteto), con matices hardcore en su andar. Se trata de una pieza más melódica en que destaca sobretodo la interpretación de la vocalista que solventa la falta de gancho de su elaborado estribillo. "Waiting Your Awakening" arranca recordando al metal más clásico (aunque con un sonido rabiosamente actual); un oasis en una composición que se transforma frenéticamente y va intercalando matices a la velocidad de la luz y que, en este caso, resulta algo caótica, sobretodo en sus primeros pasos, hasta que nos acostumbramos a su avanzar. Luego, la experiencia mejora, localizando grandes pasajes en una pieza extraña. Tras ella, la dinámica "No Matter What" muestra un mayor gancho y un aire más próximo al power melódico aunque, desatando a la bestia en su ecuador, en que, por un momento,la voz de Julio se hace con el protagonismo, dotando al tema de un hondo matiz death. La canción que da título al disco, "My Own Angel" sería otra de las grandes candidatas a ser single del álbum y, ¿por qué no? hacerles alcanzar un éxito más masivo. Se trata de una pieza mucho más melódica, con tintes baladísticos que vuelve a mostrar la enorme majestuosidad de Rosa de la Cruz a la voz, aunque encierra veneno en su endurecimiento y en la noble labor de las guitarras que le dan un empaque más heavy, así como los épicos coros que le dan más brillo en los momentos más álgidos; por no citar la grata labor de los teclados, dándole la rúbrica a otro tema redondo. "Pride" es el primer tema del disco (y vamos por el séptimo) que creo que realmente puede compararse con Evanescence, sobretodo con los cortes más oscuros y afilados de su "Fallen" aunque, por otro lado, la producción de los tarraconenses me parece algo más agresiva pero a rueda de los americanos, demostrando que a veces no es el dinero lo que da un resultado, sino la mano ejecutora (Alex Radish, en este caso, que debería tener ya cola en su estudio). "Reborn" vuelve a mostrarse más ágil y machacona, dando más importancia a los matices death y a unos coros viriles que dotan de mayor gancho a un corte violento áun siendo pegadizo. "Against The Ground" sigue la estela del anterior corte, aunque ahora el toque death es algo menor, en contraposición con el aire power melódico reinante en una composición que, incluso, deja hueco para el lucimiento de los músicos, en partes instrumentales de teclado y guitarras, antes de dejar paso al punzante final. El compacto llega a su fin con "Starting Over", un corte vitalista que va dejando atrás las influencias más extremas (que aparecen como pinceladas en sus primeros pasos) para transmitir un mensaje positivo. Ankor, con este disco, viene a demostrar muchas cosas, como que es posible aúnar muchos estilos sin, por ello, perder personalidad o que no hace falta irse a grabar fuera para conseguir un sonido de calidad. Por otro lado, también sorprende que, aunque se les puede relacionar con bandas como Evanescence o Within Temptation (rock duro pseudogótico con chico al frente) su música es más compleja y parece dar un paso más allá. Quizás lo único negativo que podemos decir es que, pese a toda esa amalgama de influencias y su pulido acabado, el disco es algo homogéneo, aunque tampoco es un delito, teniendo en cuenta los muchos matices de cada canción. Esperaremos con ansía un nuevo disco. 9 / 10. Temas destacados: "Remaining" y "My Own Angel". Se recomienda a: sobretodo, seguidores de las últimas tendencias del metal. Aunque si te agrada Evanescence y te va lo duro, te va a encantar. Jordi (crítica online desde el 2-2-12) |
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