Reina Isabel de Borbón a caballo 1635-36
oleo sobre lienzo 301 x 314
Madrid, Museo Nacional del Prado

Formaba parte este monumental retrato ecuestre de Isabel de Borbón de una serie que se dispuso para el salón re reinos del Buen Retiro.

Se cree que fue iniciado por Velázquez antes de su primer viaje a Italia, en 1629 y continuado durante su ausencia por otro pintor reservándose el maestro sevillano los retoques y correcciones finales, que pudieron dilatarse hasta 1635. Abundan en esta dirección los altibajos de calidad apreciables, ya que la cabeza de la reina y sobre todo la parte descubierta del caballo son de una calidad abrumadora, mientras que la amplia falda está ejecutada con minuciosidad aburrida, propia de quien rellena un formulario.

Hermosa y jovial, ni Felipe IV, ni la corte pudieron reponerse de la que supuso la muerte de esta reina.


.