El lienzo retrata una escena cotidiana propia de la época sevillana de Velázquez. En ella aparecen tres hombres que representan al tres edades del hombre, sentados a una mesa cubierta con una mantel blanco.
Cuadro de gran naturalidad y participativo para el espectador, ya que joven de la derecha hace un gesto de complicidad con el espectador , al que sonríe cómpitemente, mientras que el mas joven nos muestra el vino que se dispone a servir de manera despreocupada y alegre.
Este cuadro perteneció a la zarina Catalina II y durante mucho tiempo se pensó que era de factura flamenca..