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Ladrones
(Jaime Marques Olarreaga)

 


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Honestidad visual
 


Afortunadamente, en los últimos tiempos se han producido algunas incorporaciones estimulantes a la dirección de largometrajes en el cine español. Jorge Sánchez-Cabezudo con La noche de los girasoles, Rodrigo Cortés con Concursante o Félix Viscarret con Bajo las estrellas son algunos de los responsables de ese aire fresco que han respirado las óperas primas aterrizadas en nuestra cinematografía de un tiempo a esta parte. Ninguna es una obra completa pero todas son honestas y consecuentes. Y a esa terna incorporo desde esta semana Ladrones, que supone el bautismo de Jaime Marques Olarreaga.

La película cuenta la historia de dos jóvenes de procedencias muy distintas que comparten una afición común por apropiarse de lo ajeno. Él lo hace porque no conoce otro modo de vida, entrenado desde la infancia por su madre, que desapareció cuando era un niño. Recién salido del orfanato se cruza con una estudiante de clase acomodada que afana objetos de escaso valor. Ambos formarán un dúo de carteristas que, a pesar de sus muchas diferencias, experimenta una tensión sexual de alto voltaje.

El debutante, Jaime Marques, no pretende dárselas de nada y rebaja la ambición de un filme que no aspira a ser más de lo que es. Consciente de que a su relato le falta algo de chicha dramática, no se va por las ramas con fatuas especulaciones, divagaciones sociológicas o trampas sentimentales. Es conciso, seco, directo, leve. Corre el riesgo de parecer superfluo –a ratos lo es–, pero lo soluciona huyendo de la incontinencia verbal tan extendida entre los guionistas españoles y narrando visualmente con una agilidad pasmosa que, además, se beneficia de una dirección fotográfica de innegable empaque. A ello habría que sumarle la química que desprenden sus intérpretes, Juan José Ballesta y María Valverde. La pareja derrocha magnetismo, carisma, electricidad. Sus miradas y sus aproximaciones son de una sensualidad fílmica más que notable. Virtudes, todas ellas, que solapan los defectos de una atractiva película imperfecta.

publicado en
Dgratis
(6 de julio de 2007)