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La educación de las hadas
(José Luis Cuerda)

 


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Imperfecta fábula
 


Confieso que José Luis Cuerda es uno de los tipos que mejor me cae del cine español. Irradia simpatía, buen rollo, conocimiento, mala leche e intención cada vez que se expresa públicamente y ha hecho alguna película profundamente atípica y de justificado culto. Amanece, que no es poco, siendo irregular y caótica, supo conectar con un humor absurdo que incluía exámenes sobre las ingles y diálogos con calabazas que han quedado grabados para siempre en la memoria de muchos amantes del cine.

Con La lengua de las mariposas demostró que también estaba capacitado para un lenguaje más elegante, dramático y sutil. Y, a pesar de sus deficiencias estructurales, nos regaló unos minutos finales que encogían el alma por la precisión con que plasmaba el odio irracional que puede conducir a una guerra entre hermanos o entre maestros y discípulos.

La educación de las hadas, sin embargo, tiene más rasgos de parentesco con El bosque animado, probablemente la mejor película de Cuerda. Basado en una novela de Didier van Cauwelaert, el relato cuenta la historia de un viudo cuarentón que inicia una nueva vida junto a una mujer francesa –también viuda– y su hijo. Gracias a ella recupera la pasión y gracias al chaval la fe en la imaginación y en el juego, concretada en sus maravillosas invenciones sobre las hadas. El cuarteto lo cierra una joven argelina que tiene el sueño de llegar a París para completar su formación universitaria.

Estos seres erráticos, incompletos y sufridores, que lamen sus heridas con el bálsamo del amor y de la fantasía, habitan el sensible universo que construye el director. Ese mundo, sin embargo, es de nuevo irregular ya que utiliza pasajes muy forzados y escasamente verosímiles. La obra, en general, está deficientemente cosida y la receta no cuaja en un todo orgánico coherente y completo. También le falta entidad visual pero, con todo, deja el regusto agradable de lo hecho con cuidado y con profundo respeto por los personajes y por el público. Que, bien pensado, no es poco.

publicado en
Dgratis
(21 de julio de 2006)