Más de lo que sería deseable, Ninco nos suele "obsequiar", sospecho que conscientemente, con distintas tonalidades o variantes en sus modelos, que son un estupendo caldo de cultivo para especuladores, oportunistas y demás especímenes de nuestra fauna ibérica.
Si fuera un coleccionista "generalista" muchas de estas variantes ni las habría mirado, pero acotar una colección como yo lo he hecho tiene el problema de que, si quieres tenerlo todo en la parcela que coleccionas, no te queda más remedio que pasar por el aro y pagar lo que te pidan, aunque sepas que es desproporcionado para el valor real del coche. No obstante, tampoco me puedo quejar, afortunadamente en este mundo hay de todo y durante este tiempo he podido encontrar auténticos caballeros gracias a los cuales ahora mismo poseo modelos que para mí son joyas.